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sábado, 29 de noviembre de 2008

Pensar el Desarrollo

Creo que más allá de unas cuantas líneas, realmente nunca he escrito algo sobre el proyecto de desarrollo social en el que participo junto con algunos compañeros de El Colegio de México. Bien, puesto que es tarde y mañana por la mañana tengo que manejar a Toluca, diré sólo lo esencial: tuve el honor de integrarme a este colectivo llamado "Pensar el desarrollo" por invitación de Rodrigo Martínez hace poco más de dos meses. Somos un grupo pequeño, no más de diez personas, pero con una motivación clara: conjuntar tanto la labor de investigación académica de calidad como la puesta en práctica de proyectos que puedan tener un impacto social positivo.

Así pues, en este momento estamos redactando un artículo que se publicará en Ágora (la revista de los estudiantes del Colmex) sobre el desabastecimiento de agua en la delegación Iztapalapa. Además de la investigación propiamente dicha (conocer de dónde viene el problema, qué han hecho administraciones anteriores para resolverlo, etcétera), estamos lanzando una propuesta de solución: crear sistemas de captación de agua pluvial, sobre todo en espacios públicos, como escuelas primarias y secundarias, pues así se matan varios pájaros de un sólo tiro. Me explico: por lo general una escuela cuenta con la extensión suficiente como para instalar este tipo de sistemas sin mayores problemas; se pueden buscar apoyos a nivel federal para que esta propuesta se haga ley; se trabajaría en la concientización ambiental de los niños (justo cuando son como esponjas y todo lo absorben) y tendrían un ejemplo visible y bastante didáctico sobre la necesidad de ahorrar agua y otros recursos. He de decir, además, que tengo un interés personal por este proyecto, pues fue a propuesta mía que se decidió analizar esta situación anómala de desabastecimiento en ciertas zonas de la ciudad de México y fui yo quien recomendó que pusiéramos especial atención a los sistemas de captación de agua pluvial como posible solución a este problema. Todos mis compañeros se mostraron entusiasmados con la idea y con la propuesta. La parte más complicada hasta ahora ha sido determinar cómo se redactará el artículo. Hace un par de semanas me tocó hacer una presentación sobre las paradojas del desabastecimiento de agua en Iztapalapa, y bueno, les dejo a continuación el escrito que redacté para mis compañeros en aquella ocasión.



Advertencia y petición: Sé que una entrada de este tipo puede parecerles aburrida, pero ¡oh queridos cuatro lectores! sabed que lo hago con nobles y altos propósitos: es necesario difundir este tipo de problemática y comenzar a crear conciencia social y -por más choteado que se escuche- ambiental. Mi petición es la siguiente: comenten y difundan la entrada. Con un poco de surte, más personas interesadas podrán participar en este y otros proyectos. Ayúdenos a enriquecer la propuesta.

El desabastecimiento de agua potable en Iztapalapa. ¿Una contradicción histórica?

“Oiga ma, ¿y si hoy no alcanzamos a la pipa?”

Conocer, aunque sea superficialmente, la historia de lo que ahora es la delegación Iztapalapa provoca una mezcla de asombro e indignación. Asombro al saber de la antigua riqueza acuífera de este lugar, de sus añejas riveras, de su pasada economía chinampera. Indignación al descubrir que miles de familias de esta zona carecen, desde hace años, de un sistema adecuado de agua potable y que la mayoría de los afectados son, faltaba más, personas de bajos recursos que a duras penas pueden hacerse de este vital líquido. Iztapalapa es, nos guste o no, una paradoja en sí misma. Un poco de historia para comenzar. El nombre de la delegación Iztapalapa proviene de la lengua náhualtl, (Iztapalli-losas o lajas, Atl-agua, y Pan-sobre) que pueden traducirse como "En el agua de las lajas". Así pues, desde el nombre de la demarcación hay una idea explícita del significado que el agua ha tenido para esta región. Desde la época colonial y hasta bien entrado el siglo XIX, Iztapalapa contaba con sistemas de comunicación por vías fluviales, como los canales de Chalco y Xochimilco, que se unían entre sí para formar el Canal de la Viga. Fue así que a través de este canal se transportaban los productos agrícolas de los pueblos lacustres de Xochimilco-Chalco. Poco a poco la actividad agrícola en esta zona fue decreciendo, aunque durante los primeros años del siglo XX la población de Iztapalapa seguía dedicándose principalmente al cultivo de chinampas. En los años cincuentas el gobierno federal decidió entubar el Canal de la Viga y acabó de tajo con la actividad de las chinampas, dando prioridad e impulso a la formación de colonias populares.

El nombre Iztapalapa proviene de las palabras nahuas Iztapalli

(losa o laja), atl (agua) y pan (sobre). Por lo tanto, quiere

decir: Sobre las losas del agua o En el agua de las lajas.

Iztapalapa comenzó a crecer demasiado, demográficamente hablando, hasta tal punto que los servicios básicos comenzaron a presentar problemas de sobresaturación: cada vez menos agua, mal transporte, colonias sobrepobladas, delincuencia, etc. Por si eso fuera poco, en 1982 el gobierno decidió construir la Central de Abasto en Iztapalapa, lo cual agudizó la crisis. El terremoto de 1985 y la reubicación de miles de damnificados en la zona fue quizá la gota que derramó el vaso. A partir de entonces, Iztapalapa ha sufrido una depauperación visible y una especie de olvido gubernamental, sin importar el color del partido en el poder local.[1] El desabastecimiento de agua potable ha sido uno de los problemas más graves desde hace casi quince años en esta demarcación que, por increíble que parezca abastece de agua a otras delegaciones.[2] Es entonces que la pregunta cobra total sentido: ¿desabastecimiento de agua en Iztapalapa? La respuesta es triste pero es cierta: sí, desabastecimiento.

El número de familias que carecen de sistemas de agua potable en sus casas y que se ven en la necesidad de contratar pipas privadas para poder llevar a cabo actividades tan elementales como cocinar o ducharse es impresionante. Y es aquí encontramos una paradoja más, quizá la fundamental para nuestro artículo: Iztapalapa tiene un índice de precipitación pluvial anual de 616.8 mm y es una de las delegaciones que más sufre por inundaciones en la temporada de lluvias.[3] Sin embargo, (y sólo para seguir con las paradojas), han sido justamente los habitantes más pobres de esta delegación (utilizados como clientelas electorales) los que han mantenido en el poder al mismo grupo político desde 1997. Desde ese año, cuando por primera vez la ciudadanía pudo elegir libremente a las autoridades de la ciudad de México, el gobierno ha tratado de solucionar el problema del desabasto de agua de una manera muy ortodoxa pero poco satisfactoria. He aquí las principales acciones emprendidas por la delegación:

Mantenimiento de la red secundaria

Reparación de fugas

Sustitución de la red secundaria

Diseño y operación de los programas de tandeo y pipas, en coordinación con el SCAMEX

Así pues, después de este panorama, nosotros preguntamos a las autoridades, si hay abundancia de agua en forma de lluvia, la cual inclusive causa inundaciones y demás afectaciones ¿por qué no aprovechar este recurso vital de mejor manera?




[1] Una de las consecuencias más palpable de ello es que los índices de incidencia delictiva de Iztapalapa se encuentran entre los más altos de la Ciudad de México y el predominio de familias con fuerte pobreza económica.

[2] Las fuentes hidráulicas de Iztapalapa corresponden principalmente al Acuífero del Valle de México, el cual se abastece de los pozos que se encuentran tanto al interior como al exterior de la delegación, aunque varios de estos pozos también entregan parte de su caudal fuera de la delegación.

[3] Una pipa privada puede costar hasta 200 pesos.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Una semana agotadora, pero increíble

Muero de sueño, pero antes de caer dormido quiero dejar constancia de esta semana que ha sido verdaderamente interesante. Entre comidas italianas, conferencias exquisitas, presentaciones de libros, brindis de honor, clases de filosofía política que realmente hacen pensar, proyectos sociales que van saliendo, pláticas interesantes con amigos nuevos y viejos, desvelos increíbles hablando sobre esto y aquello, y un trabajo que cada vez exige más, puedo decir con absoluta certeza: estoy cansado, pero contento.

Vamos por partes:

Lunes 24

El lunes tuve la oportunidad de asistir a la conferencia que dictó la directora general de la CEPAL, Alicia Bárcena, en el TEC de Monterrey sobre la crisis financiera mundial. Me dejó muy pensativo, pues obviamente son momentos difíciles para la economía internacional, pero igualmente optimista y con ganas de conocer más sobre el tema, pues es quizá el tiempo propicio para cambiar los viejos paradigmas económicos y hacer bien las cosas. La profesora fue muy clara: "estamos viviendo NO una época de cambios sino un CAMBIO de época". Su argumentación era clara y concisa: "en América Latina y en varias otras partes del mundo se vio que el esquema de una economía dirigida desde el estado no funcionó; luego vimos que un mundo dejado sólo a la voluntad de las reglas y fuerzas del mercado es demasiado riesgoso e igualmente ineficaz. ¿Qué hacer, entonces? No quiero olvidar esta frase excelente de la profesora Bárcena, que cito de memoria:

"No más sólo Estado, ni más sólo mercado, ahora necesitamos forzosamente Estado, mercado y ciudadanos, ideando nuevos esquemas, promoviendo reformas, trabajando juntos [...] Y nosotros tenemos que intervenir más en las decisiones que finalmente nos afectarán, y para intervenir es necesario conocer. ¿Saben lo que está haciendo el gobierno mexicano para paliar la crisis, jóvenes? ¿Lo que hacen otros países latinoamericanos? ¿Lo que hacen otros gobiernos del mundo? ¡Atrévanse a conocer, jóvenes! Esta crisis es de una envergadura enorme, y tenemos que trabajar desde ahora, su generación y la mía, para que no se vuelva a repetir algo así."

Después de la conferencia, un vino de honor. Qué contraste más claro con el sábado anterior. Pláticas amenas, personas reflexivas, ideas interesantes. Y aquí va un agradecimiento especial: no hubiera asistido a esa conferencia a no ser por la invitación que me hizo una colega mexicana que vivió diecisiete años en Venezuela y que no quiere aparecer en este blog porque dice que las fotos no le gustan y que de ahora en adelante llamaré la niña "X".


Yo meroles con la "niña X"

Martes 25.

El martes fue un día agradable. Fui al CIDE y platiqué con Natalia sobre cosas varias, entre ellas la cuestión del PROCAMPO. Tuvimos, además, una "sesión" informal con Merino, en la que nos exigió resultados para el próximo lunes, aunque con un humor relativamente negro. No olvidaré su frase: "Tenemos que reunirnos el próximo lunes para ver cómo vamos y ver si hay avances. Eso o regodearnos en la inutilidad, jaja" Creo que a Natalia no le hizo nada de gracia el comentario de Merino, pero yo creo que lo dijo así, bromeando, no porque no le demos resultados, sino porque él tampoco ha hecho mucho para el proyecto y que ya comenzó a estresarse. En fin. En la tarde-noche pasé a visitar a Luis y le comenté sobre la conferencia de la CEPAL.

Miércoles 26.

El miércoles comenzó todo muy diplomático, formal, y multilateral, tanto que hasta me vestí de saco, pantalón y botas de charol (ja, obvio no tengo botas de charol). El motivo: un evento en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) que llamó mucho mi atención, el lanzamiento de la convocatoria para los delegados juveniles de la ONU. Las presentaciones fueron interesantes, pero no apasionantes, pero bueno, lo realmente importante es lo que sigue, así que todos aquellos amantes del multilateralismo y participantes asiduos a los modelos de la ONU, ¡prestad atención que esto es para ustedes! La idea es muy sencilla y seguramente los hará suspirar: la SRE escogerá (como cada año desde 2005) a tres jóvenes para integrarlos plenamente a ¡oh sí, escuchen bien! la delegación mexicana que participará en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, y ¡ah, qué emoción! les darán capacitación, viáticos y ¡la posibilidad de saludar al chino Ban Ki-moon! (Esta es la parte en que los amantes del institucionalismo liberal se emocionan de verdad, lanzan gritos de júblio, saltan como niños y entre tal paroxismo tienen un desvanecimiento provocado por la alegría sin igual, caen al piso y se atrofian sus facultades mentales, lo que de esta manera les impide participar en tales certámenes. Ufff. Menos mal que soy neorealista, ja)

Después del exabrupto, pido disculpas a los institucionalistas liberales (ja, como si alguno me leyera... bueno, quizá el Chamaco) y prosigo con el comercial de la SRE: el concurso de selección se hará a través de la redacción de un ensayo, o de la realización de un proyecto radiofónico o un video que hable sobre la importancia de la ONU en (ah, qué ternura) nuestras vidas. Así que desde aquí, este blog se suma a la campaña publicitaria y exhorta a los jóvenes interesados en cuestiones multilaterales y de relaciones internacionales a que participen. Yo lo haría.

Terminado el evento, vino una pequeña sesión de fotos frente al Hemicíclo a Juárez. Mi cámara, como bien saben varios de ustedes, no puede funcionar sin el famoso "stupid stick", así que, armado de valor, y con un pequeño palito de madera en las manos, nos dimos a la tarea de tomar media docena de fotos. Sin embargo, la "niña X", por razones de seguridad, prefiere que su imagen aparezca difuminada, pues teme que alguno de los grandes cárteles de traficantes de bombones de chocolate la reconozcan y la busquen para un ajuste de cuentas, pues ella ha acaparado casi todo el mercado negro de bombones, lo que indefectiblemente provocará una guerra intestina en los bajos mundos del tráfico de bombones, lo que a su vez...


De acuerdo, de acuerdo, he visto muchas películas de acción últimamente. El caso es que del Hemicíclo a Juárez nos dirigimos a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM para entrar a la última clase del gran filósofo contemporáneo -aunque insuficiente politólogo-: ¡Enrique Dussel! [clap, clap, clap].

La clase fue verdaderamente magistral, desde todos los puntos de vista. Citaré, pues, algunas de las ideas más importantes:

"El principio de factibilidad es preponderante en la política. Más allá de ideas justas, legítimas o buenas, es necesario que sean posibles"

"La política es caminar sobre errores, pero un buen político es el que tiene el valor de corregirlos"

"El socialismo real de la URSS no era política, era pura administración"

"La razón política debe siempre pensarse como una razón estratégica"

"De eso se trata jóvenes, no de que citen lo que he dicho aquí, sino que lo mejoren o lo destruyan, pero que piensen por ustedes mismos"

"Nunca olviden el contacto real, jóvenes. Muchos filósofos comienzan a elevarse demasiado y se pierden en la nada. Si hacen filosofía, o cualquier otra cosa, sabrán que han triunfado si consiguen explicar sus ideas incluso a los menos entendidos. No vean a los demás por encima del hombro, véanlos directamente a los ojos"

El final de la clase fue verdaderamente emotivo y, por increíble que parezca, fui yo quien comenzó con los aplausos. Qué gran profesor. Equivocado o correcto en lo que piensa, es coherente en su hacer, además de comprometido y apasionado en sus ideas. Tan sólo por eso se merece mi reconocimiento.

El día no terminó allí. Después de platicar un poco con Luis Urquieta sobre las ideas de Dussel, me fui directo al Colegio de México pues Rafaél Segovia presentaba su último libro: La política como espectáculo: el sexenio de Vicente Fox. El tema por sí solo ya me llamaba la atención, pero mi interés se incrementó hasta la décima potencia cuando supe que Fernando Escalante y Lorenzo Meyer comentarían el libro. Terminada la presentación se ofreció un vino de honor y degusté varios bocadillos deliciosos. (Nota mental: creo que nunca brillaré en sociedad si cada vez que veo a un mesero con la charola de los bocadillos comienzo a correr tras de él y dejo a mis interlocutores hablando). El caso es que el brindis fue la oportunidad exacta para platicar con mis compañeros de "Pensar el Desarrollo" sobre el proyecto de captación de agua pluvial en Iztapalapa en el que estamos. Platicamos y definimos varias cosas importantes y decidimos que sea yo meroles quien haga la introducción y la conclusión del artículo que saldrá próximamente en Agora (revista de los estudiantes del Colegio de México). Al final del brindis llegó Gerardo Esquivel, profesor de Economía, y nos enfrascamos en una plática muy interesante sobre el equipo económico del próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, misma que se vio abruptamente interrumpida por la llegada de más bocadillos (ja). Bah, no importa, algo pondrá en su blog.

Jueves 27.

Día de "investigación académica". Natalia y yo fuimos al Archivo General de la Nación a buscar información sobre el PROCAMPO. Puesto que hay documentos de valor incalculable, para entrar a la biblioteca es necesario entrar con tapabocas y guantes de latex. Es una pena que no llevara mi cámara, pues nos veíamos tiernamente ridículos (el punto de no retorno fue cuando Natalia se puso a bailar como Michael Jackson, ¡y yo sin cámara!). Después de preguntar aquí y allá, quedó claro que el AGN no tenía nada que nos pudiera servir. "No, del PROCAMPO no tenemos nada, pero tenemos delimitaciones de la tierra otorgada por cédulas reales de 1635"- dijo una amable señorita que seguramente no entendía la poca profundidad histórica de nuestra investigación. De ahí, fui con Natalia a comer al mercadito donde alguna vez los tertulianos platicaban alegremente. Obviamente el plato consisitó en un huarache con carne asada y un boing, todo aderezado con una plática excepcional con mi compañera de trabajo. De ahí, a la SAGARPA a entrevistar al encargado de la sección de evaluación del PROCAMPO. El cuate vestía medio hippie y nos recibió con mucho entusiasmo, pero conforme nuestras preguntas se hacían más incisivas, el señor se convirtió en una tumba. Apuntó nuestros datos y la conversación terminó con un escueto: "voy a preguntar si les podemos conseguir esta información, adios". Natalia todavía arremetió con una última pregunta: "¿Con quién tuvimos el gusto?", a lo que el tipo contestó, visiblemente nervioso "Rafaél". Ja.

Eso fue todo lo importante del jueves.

Viernes 28

Hoy es viernes 28, desperté tarde, desayuné tarde, escribí esto y ahora tengo apenas una hora y media para bañarme, comer y salir de mi casa rumbo a las yardas, ¡oh lugar emblemático!. Ahí me encontraré a Luis y a Natalia y al finalizar la degustación de cerveza, Luis y yo nos iremos a la fiesta de Shere (¡yeah!). Y no, mis queridos cuatro lectores, no os preocupeís por mí. No más fiestas vacuas y extrañas. Hoy, si acaso, brindaré un par de ocasiones y platicaré con mis amigos de los temas que nos interesan. Así sea.