miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sobre el secuestro

Update: Este post fue escrito al vuelo, una hora después de la noticia del boliviano secuestrador de aviones, cuando la gente vociferaba que todo era una cortina de humo.

Sí, lo entiendo y lo acepto: somos un país de desconfiados. El gobierno, desde tiempos inmemoriales. ha alentado esta desconfianza. Sí, tendemos a creer teorías de la conspiración básicamente por la opacidad, las mentiras y las pendejadas que hacen, año con año, día con día, nuestros gobernantes.

Sin embargo, me cagan, me sulfuran las opiniones fáciles. Esas que dan a entender que "o sea, es tan obvio, esto fue lo que pasó" y se ahorran toda una explicación más informada y detallada. También me cagan los que dejan volar su imaginación y dicen que "todo" tiene que ver.

Señores, no estaría mal un poco de serenidad y paciencia, sobre todo ante circunstancias así. Pensemos un poquito antes de vociferar o antes de sacar la sonrisa incrédula.

Dicen que lo del avión es una cortina de humo para tapar el tema de los impuestos. En primer lugar, sepan que el presidente hace una propuesta (que puede ser espantosa, estúpida, loca, lo que quieran), pero son los diputados, LOS DIPUTADOS, los únicos facultados para aprobar el paquete económico y pueden hacer TODAS LAS MODIFICACIONES que se les de su regalada gana. Esto ya ha pasado, recuerden al cabrón de Fox festejando a priori su impuesto a alimentos y medicinas que luego la legislatura echó abajo. Esto pasa siempre: el gobierno apunta alto para que de ahí se vayan bajando en las negociaciones. Es un regateo, pues.

En segundo lugar, ¿por qué le convendría a Calderón hacer un secuestro fake? Ya estamos demasiado invadidos por la zozobra general ante el clima de inseguridad. ¿Para qué alentar más esa sensación? ¿Para alejar posibles inversiones al presentar a México como un país francamente inestable? Me habría creído más un fake si los secuestradores hubieran hecho sus peticiones, claras y entendibles de por qué querían hablar con el Calderas y hubieran puesto en una situación más complicada al presidente para que éste pudiera verse, realmente, como un héroe al término de la crisis. Pero no fue así.

Lo mismo pasó con la influenza y con la muerte de Mouriño. La gente, mucha, gritando y rasgándose las vestiduras. "TODO SON ARTIMAÑAS DEL GOBIERNO".

Pues no señores, la influenza no fue una medida de los gobernantes para meternos en una dictadura sanitaria, como gozaba de repetir el cabrón de Julio Hernández, ni es probable que Mouriño haya fingido su muerte nomás para tapar contratos de su padre con PEMEX. La influenza y las medidas que tomó el gobierno quebró más al país, un dirigente, cualquiera, jamás habría intentado tomar una medida de esas magnitudes nomás porque sí.

Ya lo dije y lo repito, entiendo las suspicacias y la desconfianza. Lo que no entiendo y me cagan son los juicios acabados.

Y pido, aunque suene exagerado, menos dramatismo a todos. Primero conozcamos un poco más y luego emitamos nuestras sentencias de entes omniscientes y que todo lo saben.

4 comentarios:

Mau ZC dijo...

A mí se me hace que este post fue elaborado por el gobierno. Jordy nunca se molesta tanto cuando hace un post.

Diego Marxías dijo...

Jajaja.

Ya, un poco más serio, debo admitir que estoy de acuerdo contigo.
Me gustaría discutir sólo un tema que está relacionado con el episodio del secuetro pero no con tu post, y es el echo de que, una vez más, un creyente resulta ser un completo orate.
¿Qué desgracias le esperan al mundo ahora que el fanatismo religioso ligado a la estupidez y la ignorancia vuelve con toda su fuerza? Me cagan los posmodernos, pero debo admitir que cuando piensan que eso es inevitable y que es una consecuencia de la globalización a veces estoy de acuerdo.
Hay un grave problema con todo esto. Primero, una bola de fanáticos religiosos toma las riendas de países tales como EU (con Bush), Irán, Sudán, Arabia Saudí y Guanajuato (no es un país, pero me encabrona lo que pasa ahí). Segundo, los movimientos extremistas religiosos (y sus manifestaciones chusco-estúpidas como un pastor boliviano con bombas de cartón)cobran fuerza y crecen en un mundo lleno de desesperación y pobreza.
Que alguien así haya hecho un aerosecuestro es, a primera vista, un chiste. Pero pensándolo bien, no me extrañaría que fuera el preludio a lo que pudiera pasar si algún gobierno comete una estupidez macro... como si aprobara la propuesta fiscal del gordo carstens...

Saludos Jordy

Nuria dijo...

Tengo que decir que coincido. La mezcla del fatalismo y la ignorancia es lo que hoy en día más daña al país (más que tu amigo ese que se avienta al pasto cada vez que otro jugador pasa a su lado).

mujer del traje gris dijo...

Bueno, es muy cómodo repetir como merolico el mini discurso de es-para-distraernos sin entrar en detalles. Ejerce cierto efecto de hacer sentir sabios conocedores de la realidad detrás del show mediático, porque creen que van incluidos los argumentos que el receptor sabe de antemano. Porque, claro, "o sea, es obvio".

Se te nota algo sulfurado, sí.