jueves, 29 de enero de 2009

Tres notas, tres, que me hicieron sonreír.

Buenos días, queridos cinco lectores. Hoy, tal parece, desperté con buen ánimo. Es por eso que he decidido escribir sobre tres notas, tres, que leí hace poco y que me causaron reacciones diversas, pero eso sí, todas positivas.

Antes de comenzar, una breve introducción: debo decir que desde hace más de cuatro semanas una "noticia" o un artículo sobre México no me hacía sonreír. Vaya, con decir que tan sólo con abrir las páginas de los periódicos automáticamente me sentía nervioso, temeroso, sudoroso, rijoso, frondoso y oloroso (de acuerdo, también podemos culpar a la torta de huevo con frijol que desayuno cada mañana por algunos de estos síntomas) [bah, crédulos, nunca desayuno torta de huevo con frijol]. Está bien, después de semejante muestra de gracia y buen humor, les seguiré contando. No quiero entrar en detalles, pero fue justamente después de una "plática" nada amena sobre la actual situación de violencia e inseguridad que se vive en ciertas zonas del país que lamenté ser mexicano. Lo digo en serio. Después de esa "charla" sentí como si varios sujetos encapuchados hubieran vapuleado a mi Jordy nacionalista y patriótico y luego éste -agobiado, frustrado y desesperanzado- simplemente hubiera tomado sus maletas, las hubiera llenado de botellas de ron y se hubiera marchado a lavar dinero y/o vacacionar permanentemente en las islas Caimán. Sí señores, quizá la mayoría lo desconocía, pero así fue: el pesimismo, el desánimo, la impotencia (no sexual) y un sentimiento apocalíptico sobre lo que sucede en el país me causaron un conflicto interno bastante agudo. Creo que por esto mismo me abstuve de escribir durante varios días en el blog y mantuve un silencio casi espectral con personas cercanas y demás conocidos. Era tiempo para reflexionar. Pensar sobre lo ocurrido. Sufrir lo necesario. Sentir el abismo y compadecerme de la miseria humana. Bueno, quizá no tanto, pero algo así.


(Nótese la cara reflexiva y compungida, como si dijera "Something is rotten in Mexico")


En algunas ocasiones, sobre todo cuando en mi mente las cosas me parecían más oscuras y desalentadoras, hice la siguiente pregunta a algunos amigos: "¿qué te hace sonreír o sentirte orgulloso de este país?". Sus respuestas fueron tan diversas e interesantes que bien valdría hacer una entrada tan sólo para comentarlas. Sin embargo, no es mi intención hacerla ahora.



Después de la no tan breve introducción, comienzo con la primera nota. Se me podrá acusar de poco original, dado que varios conocidos colmecas ya han tomado esta noticia para postearla en sus blogs, pero, pero, ¡pero no me importa! Lo verdaderamente relevante aquí es que cuando encontré este artículo publicado en el Wall Street Journal (no cualquier periodicucho de cuarta señores, el WSJ "was the largest-circulation newspaper in the United States until November 2003, when it was surpassed by Usa Today", Wikipedia dixit) automáticamente se me reflejó una sonrisa en el rostro. El título del artículo es ya elocuente por sí mismo: "Is Mexico City the World's Greatest Food City?". Stan Sesser, el corresponsal del WSJ, no dice que sí abiertamente, pero después de narrar y describir sus opiniones sobre los esquites, los tacos, el pozole, los chamorros y varias delicias más, la respuesta parece evidente. Copio y pego una de las frases que más me llamaron la atención "There are cities, like Bangkok, where you can eat superbly at open-front restaurants with plastic stools for seats, and cities like Paris, where the food is terrific but comes at a price, usually astronomical. Mexico City is a rarity: From open-air markets to the highest-end restaurant, the food is magnificent." Los colegas que leen este blog allende nuestras fronteras seguramente opinarán que la comida de sus países es también deliciosa. Lo entiendo perfectamente. Me fascina la comida española, la italiana, la argentina, la japonesa, la venezolana y muchas más. Simplemente quiero decir que una nota, aparentemente tan irrelevante, me subió bastante los ánimos desde hace como cuatro días. Y eso, sépanlo, no me lo quita nadie.


(Mole, enchiladas, frijoles charros, pozole, tamales, tacos al pastor, de bistec, de lengua, de ojo, de nana y buche, totopos con guacamole, esquites, gorditas y demás garnachas, mmmm... ¡qué delicia!)

La siguiente nota, así tenía que ser, es política. Ya tenía rato que no me metía con cuestiones de política nacional en el blog, así que me disculpo y prometo retomar estos temas con más vigor y fuerza que antes. Pero vamos, no se desanimen ni dejen la lectura aún. Es algo breve, pero simbólico y creo que también positivo. Javier Corral Jurado, uno de los pocos panistas (y políticos mexicanos, en general) que todavía conserva algo (yo diría bastante) de dignidad ha decidido buscar una candidatura para la Cámara de Diputados que se renueva este año. Enhorabuena por Javier Corral. En breve habrá más noticias sobre este proceso electoral del 2009.


(Para quien aún no lo conozca, este es nuestro gallo para el 2012: Javier Corral. Ande lector, lectora, pase la voz)

Y terminamos con la nota científico-cultural. Hace poco le contaba a alguien que de pequeño uno de mis más grandes sueños era ser astrónomo. Ja, la idea me nació cuando a los nueve años leí un libro de Julieta Fierro que trataba sobre la creación del universo, del origen y evolución de las estrellas y cosas harto agradables e interesantes de ese estilo. Pues bien, mi sueño se truncó cuando (¡maldito destino!) el álgebra y el cálculo diferencial no hicieron migas conmigo y me enteré que para ser astrónomo se necesita tener un razonamiento matemático encomiable, o por lo menos saber resolver una ecuación de segundo grado. Carajo, yo que sólo quería estar horas y horas viendo el cielo, descifrando señales extraterrestres y descubriendo uno que otro planeta para ponerle mi nombre y el nombre de mis amiguitos de la infancia. Pues bien, el caso es que el próximo sábado 31 de enero, fingiré que soy astrónomo por una noche. Con motivo de las celebraciones del "Año Internacional de la Astronomía", la UNAM, la UAM y el gobierno del Distrito Federal (bien por el carnal Marcelo, nuestro gallo "B" para el 2012), alistan la "Noche de las Estrellas" (acepto que el nombre es cursilón y chafa y que parece sacado del canal 2 de Televisa, pero qué más da). El evento tendrá lugar en el Zócalo de la ciudad de México y el punto interesante es que en la plaza de la Constitución se colocarán más de cincuenta telescopios que podrán ser utilizados gratuitamente por todos los asistentes y durante más de tres horas las luces del centro de la ciudad se mantendrán apagadas para que cientos de capitalinos puedan apreciar mejor el cielo estrellado. Y no sólo eso, ¡también asistirá Julieta Fierro!

Así que, después de todo, aún hay cosas que suceden en mi país y que me hacen sonreír. La situación podrá ser complicada, pero qué chingaos, ¡Viva México cabrones!


(Por un México nuevo, Vota Jordy presidente. Este anuncio no puede ser fiscalizado por el IFE pues es parte de la pre-pre-pre-pre-pre-pre-pre campaña hacia la presidencia en el 2036)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Jaja!! pues si es verdad eso de que plutón entra en capricornio y todo nuestro sistema político, social y económico se derummbará, (para renacer en "el gobierno mundial"...sera?) veo medio difícil tu presidencia!! jaja! pero aún así, yo te apoyaría.

y sí, nuestro hermoso país tiene aún cosas por las cuales sentirnos orgullosos, aunque sean dificiles de detectar...

y respecto a la "Noche de las estrellas"...iría con mucho gusto si al menos me garantizaran que no voy a pasar las tres horas formada para que me toque un telescopio y a los 5 minutos me digan que le "llegue", por que las estrellas "son de todos"...:)

P.D aunque como práctica sociológica siempre es interesante...

Anónimo dijo...

Vaya, por fin una entrada decente mi estimado. Por cierto, se le extrañan sus entradas políticas. Quién nos mantendrá al tanto de lo que sucede en el bajo mundo de los pejes y bejaranos? Un abrazo. Se le lee siempre con entusiasmo.

Anónimo dijo...

¿y por qué no ver la noche de estrellas en la ciudad de los Dioses? Está Ud cordialmente invitado Señor maestro de las desapariciones. =)

Jordy dijo...

Vaya, un anónimo me invita a la ciudad de los dioses. Desafortunadamente no dejó su nombre. ¿Señor maestro de las desapariciones?

Victoria dijo...

Ah si, perdón era yo =D