viernes, 9 de enero de 2009

Ni qué decir

Soy un mal blogger, lo sé. La última entrada de este sitio fue escrita hace más de veintiseis días y luego vino un silencio absoluto que apenas se rompe ahora. Nada de cursilerías navideñas ni de felicitaciones por año nuevo. Tampoco pretendo romper la inercia "grinch" de este blog con agradecimientos desfasados, ni hacer una aburrida enumeración de buenos deseos, ni mucho menos mi lista de lindos propósitos para el 2009.

La verdad, quizá ya se dieron cuenta, es que no sé por donde comenzar.

Fueron veintidos días de vacaciones irrepetibles. Veintidos días repartidos entre el antiguo Magerit, El León Dormido y la Isla Esmeralda.



El clima, frío. La convivencia, estupenda. La compañía, inmejorable.

El caso, para no aburrirlos, es que estoy de vuelta.

PD. Por un aparente error de una azafata, viajé en primera clase. Comí consomé, una ensalada exótica, solomillo de ternera y me dieron a catar cinco vinos distintos. Más detalles en la próxima entrada.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero los detalles!

Ana dijo...

Hueva bloggera post fiestas, a todos nos dió!

Ahí luego con más calmita intercambiamos impresiones!

Saludos!

Anónimo dijo...

- ¿Estás despierto? Me aburro
- Pues ahora sí. Tengo sueño. Durmamos
- Es que no puedo, me aburro. Hablemos...